Me sorprende notablemente el sentido de falta de responsabilidad que noto en la gente. Hasta en los niveles más básicos. No puedo decir que mis acciones sean siempre las correctas, ni mucho menos, y más últimamente. Pero de verdad, me asombra hasta el punto de resultarme abrumador.
Creo que todo el mundo es consciente de las consecuencias de los actos básicos del día a día, no hace falta demasiado. No sé si las personas no tienen en orden sus prioridades, no se preocupan de sus actos, o simplemente, en el fondo, les da todo igual. O tienen un plan maestro que desconozco. El caso es que no lo entiendo. No me entra en la cabeza. Me ataca hasta casi llegar a la vergüenza ajena. Y después, quejas con fundamento pero sin base. O mera aceptación, desgana, vuelta a empezar. "Salgamos". "No me apetece". "Venga, coge el coche. No está tan lejos, y no has bebido tanto".
O la vida no es tan difícil, o nos da igual. Bueno, a mí no. Y por suerte, parece que hay gente que tampoco. Pero de momento, no son demasiados.