domingo, 23 de diciembre de 2012

Crac.

Brindemos. Por la desesperación, por el deseo de lo imposible, por el deseo de intentar, el deseo de ver, de probar, de jugar. ¿Jugar a sufrir? No es ninguna tontería. Quizás más personas de las que pensamos darían un brazo por poder apostar el otro. El juego no engancha al perdedor, porque no sobrevive, ni al ganador, porque es frío. Llama a quien no juega, a quien ansía en la sombra, y ve como los demás… viven.

Brindemos… con cianuro. Por la libertad.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Own

- ¿Qué tal si hacemos un pequeño juego?
+ Bueno, ¿por qué no? Solo espero que no sea muy pesado...
- Nah, no te preocupes. No nos llevará más de cinco minutos. Solo tendrás que pensar un poco.
+ Está bien.
- Vale. Quiero que pienses una letra. ¡No me la digas!
+ ¡Ya!
- ¡No, no, no! Tranquilidad. No la elijas a la ligera. Ve una por una. Fíjate en ellas, míralas bien.
Que sea bonita, que te guste. Tómate tu tiempo.
(...)
+ Ahora creo que sí.
- Relaciona tu letra con un número. La A es el uno, la B es el dos, y así.
+ Déjame ver... bien, ya está.
- Ahora ese número es tuyo.
+ ¿Mío? ¿Cómo que mío? Si los números no son de nadie...
- Por eso. No son de nadie, pero también son de todos. Y ese es tuyo ahora.
+ ¿Y qué hago con él? ¿Qué significa?
- Tranquilidad... no hagas nada. Nada especial. No significa nada. O lo significa todo. Es tu número,
así que hace lo que quieras. Puede ser una forma de pensar. Algo presente, algo que veas día a día, algo que odies, que te atraiga, que compartas con alguien, o no. Ese, ahora mismo, es tuyo.
+ ¿Y si no se lo que hacer con él?
- Recuerda que es un número. Hace cosas de números. Siempre puedes guardarlo, y sacarlo más tarde. No caduca.

sábado, 15 de diciembre de 2012

(An)other.

El aire no es sino humo, humo inoloro del que dependemos, del que estamos mortalmente enganchados. Una adicción que llega hasta las ideas. Una necesidad implacable, un pensamiento infinito, un alma indecible, imparable. Un final no tan esperado, una evolución cuanto menos extraña, y un simple punto. Una opción única.
                                                
Mi aire. Nuestro aire. Todos hemos de respirar más de una cosa.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Sesenta y tantos.

Podría decirse que la vida va por partes, por etapas. Como las capas de una cebolla, de arriba a abajo, de bien a mal. Se empieza sin conocer donde estamos, sin saber quien somos, qué es qué, quién es quién… Y cuanto más avanzamos, peor se nos ponen las cosas. ¿Quién tenía más preocupaciones con cinco años que con veinticinco?


Es como si empezásemos en el séptimo cielo, y fueramos bajando lentamente al más profundo de los infiernos. Sin darnos cuenta. ¿Alternativas? Ojalá.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Nuevo.

Cada vez que se mira hacia atrás, se ve un mundo simple, fácil, incomparable con la actualidad. Pasa el tiempo, cambian las cosas, las personas… simplemente, nada es igual. Pero ¿cuándo ha cambiado todo? ¿Cuándo empezó? ¿Ha estado siempre ahí? El cambio se resume en preguntas que siguen sin respuesta, y en respuestas que buscan una pregunta. Quizás hemos de buscar respuestas para nuestras preguntas, allí donde sobran ideas, allí donde aun no hemos hollado.


En verdad, si pudiera pedir algo, le pediría a la utopía que dejara de ser ella misma.

sábado, 13 de octubre de 2012

4.0

...y la gente debe estar verdaderamente jodida, si puedo llegar a odiarme tanto, y aun así, no me cambiaría por nadie...

¿∃?

Desde casi antes de nacer, persiguiendo una jodida utopía, siempre detrás de un coche que pierde aceite, de un cabrón que te tira chinchetas a los pies para que te pares y des la vuelta. Y así, nunca vi el camino despejado. Siempre había algo delante.


Me gusta decir que Morfeo es un amigo de doble filo; si quieres que te haga un favor, habrás de sufrir a cambio para él. O quizás no para él. Pero eso no cambia mucho.

Al final, la gente se aparta sola. Bueno, sola no, pero no es necesario moverlas. Es lo bueno de que no sean muebles. Ah, pero el coche de delante sigue ahí... espera, ¿existe?

sábado, 29 de septiembre de 2012

“ ”

El fin puede ser el principio, el desarrollo, y el fin. Y quizás esta frase tenga algún sentido, pero quizás su sentido sea que no lo tenga. Paradójico, ¿no? Eso, sin embargo, haría que lo tuviera. Y tiene una ventaja: es el que queramos que sea.
 

sábado, 8 de septiembre de 2012

¿Game Over?


Sinceramente, pienso que nadie jamás ha comprendido ni comprenderá la vida en su totalidad. Hay tantas cosas... si ya nos es difícil centrarnos en unas cuantas, comprenderlas y saber actuar no es sino objetivo inútil.

No sé cuando dar un paso hacia delante, o hacia atrás. Si estarme quieto y esperar, embestir con decisión, o entablar una retirada a tiempo. No hay segundas oportunidades en el juego de vivir. Y por desgracia, no tengo la suficiente frialdad como para tomármelo como el juego que, definitivamente, es.

viernes, 31 de agosto de 2012

Terror.

"My pain is constant and sharp. And I do not hope for a better world for anyone. In fact, I want my pain to be inflicted on others. I want no one to escape."

sábado, 18 de agosto de 2012

3.0

Vivimos en un mundo de hipocresía, de sonrisas con trasfondo, de manos falsas, que no ayudan sino a caer, de palabras, ¡palabras!, contradictorias, hirientes, vacías... vacías como las almas, como las personas, ciegas, que solo miran hacia dentro y lo ven todo demasiado vacío. No importa como, hay que llenar, seguir alimentando esa bestia, esa horrible bestia llamada ego, con sueños y sangre ajenos, pues ¡¿qué más da todo, si tenemos lo que queremos?! Sembramos asco para recoger desprecio, desprecio...

Y al final, la bestia se volvió contra nosotros, nos recordó que no somos más que escoria... demasiado tarde. La mirada vacía de un muerto, muerto por avaricia, congelado como su triste sonrisa, te hará ver qué has sido, y qué serás.

viernes, 10 de agosto de 2012

(¡!)


Una vez alguien dijo que la palabra es fuente de malentendidos. Y también se dice que una imagen vale mil palabras. Probad a no decir nada, a intentar expresaros sin hacer el menor sonido. ¿Cuesta, no? Las palabras y los silencios dicen mucho, si son bien empleados. No se puede justificar la incompetencia humana con el material utilizado.

Dile al mundo lo que le tengas que decir. Como se lo tengas que decir. Si las palabras son dichas en vano, no queda sino repetirlas más fuerte. No seas cobarde. Habla.

martes, 3 de julio de 2012

Dos.


Expándete. Abre fronteras, se sociable, ten ganas de conocer todo lo que te rodea. Vive, en definitiva, mas no vivirás, sino soñarás, toda tu vida, o todo tu sueño. Alterna entre dos mundos, como decía Platón, Idea y Sombra, sueño y vida.

Frío y calor. Calor más, últimamente, pero en la vida. En el sueño, frío. La estabilidad la forman extremos opuestos unidos, no términos medios en todos los campos de la vida. La estabilidad en los sueños depende de nosotros, y de lo que queramos. Es ley humana no estar contentos con lo que tenemos, por lo que seguiremos buscando extremos. Y después, extremos más pronunciados. Y más, y más. Y al final... ¿hay final?

El mañana y el ayer forman el hoy. Que no se te olvide.

miércoles, 20 de junio de 2012

Agonía.


¿Es de verdad tan necesario ese cambio? A veces es como si no supiéramos demasiado bien lo que queremos. Llegamos al punto en el que no falta nada... y de repente, aquel ideal maravilloso se vuelve una autentica mierda. Vamos cambiando paso a paso para encontrarnos con nosotros mismos y darnos la vuelta. Volvemos atrás y el pasado nos mete una hostia en toda la jeta que nos vuelve a echar hacia delante, pero, ¿con qué objetivo? ¿El de deambular de un lado a otro, sin hacer nada?

lunes, 28 de mayo de 2012

Pre.

Dicen que si la vida te da palos, lo mejor es hacerse una cabaña. Ojalá pudiera yo hacerla, porque lo haría gustoso, vaya. Pero no va de cabañas la cosa, no. Demasiado tranquilo todo. Y la tranquilidad no es del todo buena si se quiere escribir algo, hace falta motivación, algo detrás que mueva cualquier cosa. Cualquier cosa que sirva para escribir, claro. Pero eso ya depende de quien escriba.

Escribir sin hacerlo en realidad. Decir algo y que a la vez no sea nada. Para bien, extrañamente.


domingo, 6 de mayo de 2012

Domingo.

No suelo escribir en un estilo directo, ni suelo hablar de mi situación en particular, de una forma concisa. Pero la verdad es que la ocasión lo merece. Habrá que dejar a un lado tecnicismos, retóricas y demás, para decir lo que hay que decir. Es otra forma, más común, de hacerlo.

Hoy es Domingo, Seis de Mayo de Dos Mil Doce. Es el cumpleaños de mi hermano, que cumple 13, y día de la Madre. Y es el último día de descanso, por llamarlo de alguna forma. Mañana empieza una planificación con un motivo y un objetivo: Exámenes. Esos malditos exámenes, siempre estorbando. Son más que unos simples controles: son los más que probables últimos exámenes en el instituto de una vida, que adelantan un cambio de vida; un cambio de domicilio, una "independencia", un cúmulo de sensaciones después de lo que hay que superar. Mirando a un futuro cercano y lejano, pronto se va a cambiar todo, un poco.

Bastante cuesta de por sí estudiar, más con la presión que muchos tienen. Y yo, que me he tirado toda la vida sin hacer nada, me propongo empezar a demostrar que si puedo hacer algo, y que puedo hacerlo bien. Hoy es Domingo, después de toda una vida en Sábado. Y mañana es Lunes. Lunes, Siete de Mayo. Pero también Lunes, tercer día de una etapa que no sé lo que va a durar.

Es hora de prepararse y dar lo mejor que tenemos. Aspiraciones - motivaciones - actuaciones. 

Ánimo a aquel que como yo tenga exámenes ahora. No será fácil, no dormiremos todo lo que queramos, pero se pasará. Y tendremos nuestras recompensas, en mayor o menos medida. Siempre se aprende algo. 

Here we go!

miércoles, 18 de abril de 2012

Otro monólogo inútil.

Está de fondo, no se oye si no le prestas atención.

Aun con los inevitables altibajos que puedan estar o no presentes, la vida rutinaria va a seguir ahí. Va a cambiar, pero no va a dejar de serlo. Aunque cabría pensarse que es eso que llamamos “rutinario”. A veces, un grito, en un segundo, con un simple cambio de chip, lo cambia todo. Y puede ser para un minuto, un día, o una eternidad. No busques como salir de la rutina, tan solo sigue la corriente que quieras seguir.

Piensa en subjuntivo, actúa en imperativo. Deja de pensar en verde, bebas toda la Heineken que bebas. Si ni el alcohol ni la leche son soluciones, mézclalos los dos. El 43 con batido de chocolate dicen que está bueno.

Ríete de la vida.

miércoles, 11 de abril de 2012

(Sin Asunto)

No, definitivamente no quiero un mundo lleno de ideas enlatadas, de personas con ideales que creemos especiales y multicolores, cuando no somos más que una estúpida escala de grises en un estúpido mundo que hemos vuelto gris, por la propia inercia. No quiero una vida donde tenga que esquivar cuchillas mientras me hacen mirar para otro lado. No quiero ni siquiera ser quien tira las cuchillas. No quiero nada. Nada de esto.

El mundo está loco. Loco de poder, de vanidad, de esperanza, de pasión, de deseo. Una locura mortalmente atractiva... y odiosa. Y sé que contradecirme a mí mismo no es más que la misma historia narrada, pero, ¿a quién le importa?

viernes, 6 de abril de 2012

Sin camino.

Uno se percata de que es pasajero. Como el mochilero que pasa por un lugar, con, tal vez, la idea en su mente de saber que no será recordado, pues no es sino uno más en la multitud. Uno se da cuenta de que se basa en instantes para construir días, que forman una red inconexa y conexa, una vida, o proyecto de ella. Un intento de quien sabe qué, un disparo hacia ninguna parte, una carrera hacia un punto de partida. Tan desordenado como esto que escribo, que no sería nada sin su desorden impremeditado.

lunes, 26 de marzo de 2012

Seekin’

Para encontrar algo, normalmente has de perderlo antes. Es mera lógica. Por eso, paradójicamente, a veces, encontrar, puede no ser bueno. Porque puede que, cuando encontremos lo que habíamos perdido, simplemente haya dejado de ser nuestro, tal y como lo recordábamos.

domingo, 25 de marzo de 2012

Escamas.

Las cosas no son como nos lo esperamos. Es algo que, personalmente, tengo en cuenta. Intento preveer un cierto cambio para anticiparme a él y estar prevenido, saber actuar frente a lo que se avecina. Suelo acertar, en plazos cortos, claro. Nadie sabe el futuro, y si alguien lo hiciera, muy probablemente no estaría entre nosotros.

Pero la cuestión es que la alteración de los hechos de la vida, vida rutinaria, no tiene por que ser siempre igual. Sorpresas que abordan a las ocho y media de la tarde, cuando no pensamos más que en el sofá que nos espera en casa con los cojines dispuestos en orden. Y todo se acelera, todo aquello que creíamos parado, vuelve a fluir... pero, sorprendentemente, el sentido del cauce ha cambiado. Esperarlo sería tan desafiante como ver un río correr montaña arriba.

Hay veces que pensamos que es mejor no despertarnos del sueño en el que vivimos y ver la realidad. Pero, en definitiva, todo es realidad, el sueño empieza cuando añoras la realidad pasada

domingo, 18 de marzo de 2012

Nubes.

Soñamos. Pensamos. Idealizamos. ¿Quién no ha imaginado su vida en una infinidad de posibilidades, en tantísimas diferentes situaciones? Es muestra de inconformismo, de sueños, de metas. Objetivos en esta vida, con lo que nos gustaría encontrar en ella.

Pensar no vale, excepto para el cobarde, que se contenta con ello, en cierta medida. Pues, al fin y al cabo, ¿quién está contento en esta vida? Yo, desde luego, no.

lunes, 12 de marzo de 2012

Reflexiones.

Tengo, junto a mí, un vaso de casi medio litro de tila. No estoy nervioso, no me tiemblan las manos, y no tengo una imperiosa necesidad de dormir bien esta noche, aunque, obviamente, sería conveniente. La tila quema, habrá que esperar. No hay que abordar nada antes de tiempo. Este simple vaso de tila bien me podría quemar la lengua para toda la semana. Y es solo un ejemplo. Hay que saber aprovechar las oportunidades, esperar pacientemente, y no precipitarse. Un poco de calma nunca es mala, incluso en situaciones desesperadas. Lo difícil es llegar a mantenerla.

La vida nos pondrá ante innumerosas situaciones diferentes. El reto de vivir es que no sabes que te espera más adelante, lo que hace que no podamos tener siempre la misma actitud ante las cosas. Evolucionamos a costa de lo que nosotros aprendemos, pero hemos sido nosotros mismos, los que con nuestra actitud, hemos hecho que ocurra lo que ocurra y que nos afecte como lo haga. Nunca importó lo que ellos hicieran. La vida es un punto de vista egoísta y necesario sobre nuestra persona, pues el objetivo es mejorar y darnos un motivo para estar ahí, cada día.

lunes, 5 de marzo de 2012

Dos rendijas ovaladas.

Vemos el mundo desde nuestra perspectiva, teniendo en cuenta, en ciertas ocasiones, el como lo ven los demás. Pero al fin y al cabo, lo vivimos desde dentro de nosotros mismos, con todo lo que ello conlleva. Es una cuestión de puntos de vista, la cual siempre me ha preocupado, pues jamás podré saber como son las cosas enfocadas por otra persona.

Hacemos que las cosas se adapten a nosotros, haciéndolas pasar por nuestros propios tópicos, cribándolas. Las afilamos a nuestra medida. Pero nunca me encontré contento solo con mi manera de ver las cosas. Tratar de acoplar lo diferente, lo que me atrae y quisiera conocer, no es fácil, pues no se vive realmente. El que seamos diferentes lo impide.

jueves, 1 de marzo de 2012

Ojos rojos.

Aprendí a no confiar en nadie que no hubiera demostrado merecerlo con hechos. Me aseguré de que era yo quien labraba mis principios, de no dejarme influenciar por nadie, de que nadie me hiciera actuar como quien no soy. Aprendí a mirar, en busca del enemigo, para saber por donde vienen sus golpes, y pararlos. Y devolvérselos.

Siempre he querido controlar una actitud fría, determinada, de mirada impasiva. Una forma de expresar rabia, de infundir temor, de pedir sangre, y de ahuyentar a aquel que mirase.

Es hora de que dejen de doler los dientes, de tanto apretar, y empiecen a sangrar los puños.

miércoles, 29 de febrero de 2012

¿Boomerang? Hoy no, gracias.

Tiempo ha pasado, sin una premiante necesidad de escribir, de decir nada. No es estabilidad, es... indiferencia. Las cosas no tienen que cambiar, pero si lo hace el punto de vista, o la forma en que son abordadas, la variación es segura.

Hacía falta un cambio de aires para, al volver, saber vivir lo mismo de una forma algo más matizada. Como el toque del maestro que remata la obra, que le da ese pequeño giro. Afrontemos, pues, una etapa, una continuación, con algún cambio, sin tocar la base.

Los puños sangrarán igualmente, mientras los días pasan.

domingo, 12 de febrero de 2012

2.0

Lleno de preocupaciones, de miedos, de inseguridad, de sensaciones... filosofando, pensando acerca de lo que me tenga pendiendo de un hilo, tratando de buscar una salida ante la oscuridad, de alcanzar la cima, de ser capaz de intentar cualquier cosa y no quedarme quieto, maldiciéndome...

...y al final, me veo reducido a nada, insignificante, ante lo que siempre me supera. Por eso adoro la música.

To Live Is To Die.

When a man lies
He murders some part of the world.
These are the pale deaths
Which men miscall their lives.
All this I cannot bear
To witness any longer.
Cannot the Kingdom of Salvation
Take me home?

Clifford Lee Burton.

Tenía que dedicarle una entrada a mi poema favorito, a su vez letra de una de mis canciones predilectas: To Live Is To Die - Metallica.


lunes, 6 de febrero de 2012

Egoísmo, debilidad y cobardía.

Nunca he ansiado nada demasiado descabellado. Jamás me he planteado tener que aplastar a nadie para conseguir lo que quería. Pero mi vida se vuelve en contra de mí, cuando me ve solo, indefenso ante ella. Por eso busco refugio en los demás, por eso odio estar solo.

17 años me forjan. Una vida en absoluto desperdiciada, que difícilmente cambiaría. Han sido momentos tras momentos, canciones tras canciones... y personas. Permanentes, cambiantes... como la vida misma. Esa que gira en torno a mí, pues, al fin y al cabo, todo lo que quiero se enfoca a mí. Soy egoísta, para mí y para mi circunstancia. Intento que mi beneficio conlleve el de todo lo que me rodea.

No suelo tomar mis consejos para mí mismo, al igual que no leo lo que escribo cuando acabo de escribirlo. Una decisión permanente por una sensación momentánea es idiota, pero humano. No voy a intentar superar la vida que me domina, pero acotaré sus normas a mi gusto, mientras pueda. Y mientras escribo esto, la ironía de mi existencia se ríe de mí, dentro de mí. Nada cambia con esto. Nadie me entenderá totalmente, tal vez ni yo mismo. Seguiré igual después de escupir lo que tenga dentro, pues lo hago ante mí, y de poco me sirve, realmente. Aun egoísta, demasiado cobarde para actuar de forma contundente. Será que me refugio en la estabilidad, la que tengo por una parte, y la que ansío por otra. La calma no amaina la tempestad por si sola.

No necesito un cambio de aires. Necesito que los mismos aires me cambien a mi, a mi modo de ver las cosas, que es el mismo desde hace Dios sabe cuanto. Estoy cansado de no saber que decirle a la vida, y de que ella pase de mí, como si no estuviéramos ligados. Cansado de una indecisión tediosa, de dos partes, estable e inestable, que abultan aún más las diferencias de situaciones. De un negro blancuzco que me rodea. De no saber encontrar las palabras cuando no las necesito, pero creo necesitarlas. Harto de no saber expresarme abiertamente, de envidiar y de no conseguir.

Lo único que creo haber aprendido es a valorar los malos momentos; necesito odiar para poder darme cuenta de quien soy y de lo que quiero. Aprovecha los declives, te dirán qué eres.

viernes, 3 de febrero de 2012

Cierre.

A veces me siento impotente. Impotente por sentir como algo consigue hacerme sentir pleno, y no saber plasmarlo, compartirlo. Por ese escalofrío constante que me gustaría que cada persona pudiese sentir, al igual que yo lo hago.

Valoramos mucho aquello que nos hace sentir bien. En parte, sabemos que las demás personas nunca llegarán a sentirlo de la misma forma que nosotros. Pero la acción de compartirlo, y que otra persona te quiera acercar su mundo, eso, no tiene palabras.

jueves, 2 de febrero de 2012

Soldado de vida.

Sin voces de fondo. Sin banda sonora. La vida transcurre sin darnos cuenta de lo que verdaderamente hacemos en ella, sin pensar que lo nuestro no son más que pequeñeces, que se unen para completarnos. Para formarnos.

No soy nadie sin un escalofrío que me recuerde lo que verdaderamente es sentir algo. No soy nadie, si no me noto lleno, inspirado, e insignificante. No busco sino saber apreciar lo que tengo, lo que siento, sea bueno o malo, pues algo lo provoca. Algo que me importe realmente. Soy, pues, cobarde.

En honor de todos aquellos que dieron su vida sin preocuparse por cumplir o no sus metas.

lunes, 30 de enero de 2012

Tres remaches afilados.

Quizás no es momento de mirar hacia atrás en busca de algo a lo que agarrarse. Quizás no es momento de intentar hallar un motivo para existir, pues puede no haberlo aún. Nunca importó el pasado, y nunca el futuro fue motivo de preocupación, no. Pararse a pensar en ello cuando puedes fallar con el más leve despiste, es una absoluta locura. Hay que seguir, pero...

¿No podrías tan solo dejarme ser libre?

.

A veces, nos vemos obligados a dar más de lo que creíamos posible de nosotros. Ser más fuertes, más egoístas, más valientes, o más inhumanos. La vida nos fuerza a ello, y nos importa poco decir lo que nunca diríamos, hacer lo que nunca haríamos, vivir como nunca viviríamos. No importa lo que se quede en el camino si tenemos lo que queremos. Hay que ser cauteloso, pues no todo acabará impune. Ten prioridades, y alcanzarás objetivos.

martes, 24 de enero de 2012

Punto rojo en día de guerra.

Un día menos. Un fallo más. El último, se supone. A partir de ahora, hay que ir adelante, con la mirada fría, con instinto asesino, y siendo calculador y preciso. Como un soldado, la vista en el objetivo, arma en mano. Pues hay que morir matando, como hay que caer andando. Quejarse es una opción, caerse una posibilidad, y seguir una obligación. La meta está delante, esperando para que nos odiemos a nosotros mismos con tal de alcanzar lo que mas deseamos.

Sangre y vidas caerán en el camino. Quizás también lágrimas. Pero, quien no sabe quien es él mismo, se preocupa poco de todo esto.

miércoles, 18 de enero de 2012

Pasando por el mundo.

He estado asustado. He temido al mundo, a lo que me podía hacer. Me he sentido insignificante. Pero, el que la vida no me deje ni un respiro, es precisamente lo que hace que pueda salir de los malos momentos. La alternancia entre lo bueno y lo malo. Curiosamente, cuando estás en un lado, el otro no se suele ver. Cosas de la vida.

Hay que sacar lo mejor de cada vivencia, cada estado de ánimo. Hay que perder los ánimos para valorarlos cuando se tienen. Hay que temer a la vida para agradecerle lo que nos da. Hay que ir desde una orilla a otra. A través de la nada. O a través del todo.

lunes, 16 de enero de 2012

The World Ends With You

I guess not. Never minded, anyway. It’s not what you think. It’s not what they’re thinking about. Such an egocentric thought, yeah, but who cares? Not me, that’s obvious. If I don’t like the world, why I have to follow any trends, any rules?

I don’t get people. Never have. Never will.

I have my opinions. So keep yours, all right?

Barco a la deriva.

Las personas necesitamos constantemente la presencia de otros seres con nosotros. Acogeremos con cariño estar en compañía en prácticamente cualquier situación. Somos felices si compartimos nuestra felicidad. Las relaciones están dentro de los seres humanos, en mayor o menor medida.

Pero las relaciones difícilmente duran para siempre. Podrían contarse con la mano, y aunque pongamos empeño en ello, los horizontes se amplían. Se perfectamente quien no quiero que se vaya bajo ninguna circunstancia, pero eso no significa que no vaya a pasar. Aunque es más propicio entre algunas relaciones. Mantendré fuertes las que necesite, lo que, por suerte, no es necesario aun. Más que estar pendiente de ello, hay que disfrutar de lo que se vive. Y todo llegará.

domingo, 15 de enero de 2012

1.0

Es... ese momento. Donde las palabras estorban. Cuando deseas que ese momento dure para siempre, y sabes que lo recordaras siempre con una sonrisa en la cara. Da igual lo que venga después. Y ya se puede acabar el mundo; nada ni nadie te sacará de ahí. ¿El sitio? Que más da. Lo importante, y lo que lo hace inigualable, es la persona. No hay temores. No hay miedos.

Nadie nace preparado para vivir. Pero, curiosamente, todo el mundo sabe que hacer en esta situación. Instinto, quizás.

viernes, 13 de enero de 2012

Mi peor hora.

Comienza, después de mucho tiempo esperando. Nadie podría entender la situación, el clima reinante. El mundo está en tu contra. Es normal, al fin y al cabo. Porque los dominas desde el terror, desde la maldad. Ellos no se preocuparon antes, estaban tan ciegos que no veían más allá de sus propias narices. Solo existían ellos mismos. Egoístas...

Pero pagarán. Las cosas no podrían estar peor para quienes, una vez, decidieron no mirar nunca a los demás. Ahora eres superior. Controlas sus temores, sus miedos. Nadie escapa a eso. No hay salida.

Serán títeres. Tú tienes las cuerdas. Ordena, domina, rige.

lunes, 9 de enero de 2012

Preconjeturas.

No quiero un sitio en la sociedad. No necesito un hueco ahí fuera, entre la gente, donde puedan ir a verme siempre que les apetezca. Quien me conozca, quien de verdad tenga interés, sabrá donde buscarme. Y no por ello estaré solo; vendrán. No quizás todo aquel que yo desee, pero nadie tiene todo lo que quiere. Pero quien venga, habrá de ser valorado, al igual que demuestra el aprecio al tomarse la molestia.

Los mejores momentos son los que cuentan. Nadie se valora en ellos. Nadie que lo necesite. De ahí su importancia.

miércoles, 4 de enero de 2012

Tiritas sueltas.

Últimamente, la cantidad de desolación que veo me resulta abrumadora. La tristeza parece un sentimiento más presente, posiblemente debido a ese choque con la realidad que la gente sufre cuando tiene esta edad. Una cara triste ya no es un mal momento, empieza a ser una rutina que, sin darnos cuenta, nos resignamos a aceptar. El dolor de los golpes nos va, poco a poco, borrando la media sonrisa que antes era permanente, dejando una cara blanca y cenicienta.

Aprovecha todo momento en el que tu vida vaya sobre ruedas; es la sensación de calma y bienestar la que hará que los malos momentos pasen más rápido. Vive tu vida a tu manera, y enseña los moratones con orgullo. Ellos, irónicamente, te enseñarán a vivir, quitándote la vida.

domingo, 1 de enero de 2012

Fuego.

Un mal día es un mal día. Cuando todo empieza mal, y lo que haces para intentar mejorarlo se tuerce más que un gusano agonizando. Pero de días está llena la vida, y aunque se presente una mala época, todo está destinado a cambiar. El movimiento, el cambio en las vidas de las personas, es constante. Nadie se puede quedar estancado. Así que, al igual que días malos, hay días buenos.

Todo cambia. Todo fluye. Y es que la vida es fuego; quemas lo que vas echando, lo que hace que cambie.