lunes, 30 de enero de 2012

Tres remaches afilados.

Quizás no es momento de mirar hacia atrás en busca de algo a lo que agarrarse. Quizás no es momento de intentar hallar un motivo para existir, pues puede no haberlo aún. Nunca importó el pasado, y nunca el futuro fue motivo de preocupación, no. Pararse a pensar en ello cuando puedes fallar con el más leve despiste, es una absoluta locura. Hay que seguir, pero...

¿No podrías tan solo dejarme ser libre?

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A veces, nos vemos obligados a dar más de lo que creíamos posible de nosotros. Ser más fuertes, más egoístas, más valientes, o más inhumanos. La vida nos fuerza a ello, y nos importa poco decir lo que nunca diríamos, hacer lo que nunca haríamos, vivir como nunca viviríamos. No importa lo que se quede en el camino si tenemos lo que queremos. Hay que ser cauteloso, pues no todo acabará impune. Ten prioridades, y alcanzarás objetivos.

martes, 24 de enero de 2012

Punto rojo en día de guerra.

Un día menos. Un fallo más. El último, se supone. A partir de ahora, hay que ir adelante, con la mirada fría, con instinto asesino, y siendo calculador y preciso. Como un soldado, la vista en el objetivo, arma en mano. Pues hay que morir matando, como hay que caer andando. Quejarse es una opción, caerse una posibilidad, y seguir una obligación. La meta está delante, esperando para que nos odiemos a nosotros mismos con tal de alcanzar lo que mas deseamos.

Sangre y vidas caerán en el camino. Quizás también lágrimas. Pero, quien no sabe quien es él mismo, se preocupa poco de todo esto.

miércoles, 18 de enero de 2012

Pasando por el mundo.

He estado asustado. He temido al mundo, a lo que me podía hacer. Me he sentido insignificante. Pero, el que la vida no me deje ni un respiro, es precisamente lo que hace que pueda salir de los malos momentos. La alternancia entre lo bueno y lo malo. Curiosamente, cuando estás en un lado, el otro no se suele ver. Cosas de la vida.

Hay que sacar lo mejor de cada vivencia, cada estado de ánimo. Hay que perder los ánimos para valorarlos cuando se tienen. Hay que temer a la vida para agradecerle lo que nos da. Hay que ir desde una orilla a otra. A través de la nada. O a través del todo.

lunes, 16 de enero de 2012

The World Ends With You

I guess not. Never minded, anyway. It’s not what you think. It’s not what they’re thinking about. Such an egocentric thought, yeah, but who cares? Not me, that’s obvious. If I don’t like the world, why I have to follow any trends, any rules?

I don’t get people. Never have. Never will.

I have my opinions. So keep yours, all right?

Barco a la deriva.

Las personas necesitamos constantemente la presencia de otros seres con nosotros. Acogeremos con cariño estar en compañía en prácticamente cualquier situación. Somos felices si compartimos nuestra felicidad. Las relaciones están dentro de los seres humanos, en mayor o menor medida.

Pero las relaciones difícilmente duran para siempre. Podrían contarse con la mano, y aunque pongamos empeño en ello, los horizontes se amplían. Se perfectamente quien no quiero que se vaya bajo ninguna circunstancia, pero eso no significa que no vaya a pasar. Aunque es más propicio entre algunas relaciones. Mantendré fuertes las que necesite, lo que, por suerte, no es necesario aun. Más que estar pendiente de ello, hay que disfrutar de lo que se vive. Y todo llegará.

domingo, 15 de enero de 2012

1.0

Es... ese momento. Donde las palabras estorban. Cuando deseas que ese momento dure para siempre, y sabes que lo recordaras siempre con una sonrisa en la cara. Da igual lo que venga después. Y ya se puede acabar el mundo; nada ni nadie te sacará de ahí. ¿El sitio? Que más da. Lo importante, y lo que lo hace inigualable, es la persona. No hay temores. No hay miedos.

Nadie nace preparado para vivir. Pero, curiosamente, todo el mundo sabe que hacer en esta situación. Instinto, quizás.

viernes, 13 de enero de 2012

Mi peor hora.

Comienza, después de mucho tiempo esperando. Nadie podría entender la situación, el clima reinante. El mundo está en tu contra. Es normal, al fin y al cabo. Porque los dominas desde el terror, desde la maldad. Ellos no se preocuparon antes, estaban tan ciegos que no veían más allá de sus propias narices. Solo existían ellos mismos. Egoístas...

Pero pagarán. Las cosas no podrían estar peor para quienes, una vez, decidieron no mirar nunca a los demás. Ahora eres superior. Controlas sus temores, sus miedos. Nadie escapa a eso. No hay salida.

Serán títeres. Tú tienes las cuerdas. Ordena, domina, rige.

lunes, 9 de enero de 2012

Preconjeturas.

No quiero un sitio en la sociedad. No necesito un hueco ahí fuera, entre la gente, donde puedan ir a verme siempre que les apetezca. Quien me conozca, quien de verdad tenga interés, sabrá donde buscarme. Y no por ello estaré solo; vendrán. No quizás todo aquel que yo desee, pero nadie tiene todo lo que quiere. Pero quien venga, habrá de ser valorado, al igual que demuestra el aprecio al tomarse la molestia.

Los mejores momentos son los que cuentan. Nadie se valora en ellos. Nadie que lo necesite. De ahí su importancia.

miércoles, 4 de enero de 2012

Tiritas sueltas.

Últimamente, la cantidad de desolación que veo me resulta abrumadora. La tristeza parece un sentimiento más presente, posiblemente debido a ese choque con la realidad que la gente sufre cuando tiene esta edad. Una cara triste ya no es un mal momento, empieza a ser una rutina que, sin darnos cuenta, nos resignamos a aceptar. El dolor de los golpes nos va, poco a poco, borrando la media sonrisa que antes era permanente, dejando una cara blanca y cenicienta.

Aprovecha todo momento en el que tu vida vaya sobre ruedas; es la sensación de calma y bienestar la que hará que los malos momentos pasen más rápido. Vive tu vida a tu manera, y enseña los moratones con orgullo. Ellos, irónicamente, te enseñarán a vivir, quitándote la vida.

domingo, 1 de enero de 2012

Fuego.

Un mal día es un mal día. Cuando todo empieza mal, y lo que haces para intentar mejorarlo se tuerce más que un gusano agonizando. Pero de días está llena la vida, y aunque se presente una mala época, todo está destinado a cambiar. El movimiento, el cambio en las vidas de las personas, es constante. Nadie se puede quedar estancado. Así que, al igual que días malos, hay días buenos.

Todo cambia. Todo fluye. Y es que la vida es fuego; quemas lo que vas echando, lo que hace que cambie.