Tengo, junto a mí, un vaso de casi medio litro de tila. No estoy nervioso, no me tiemblan las manos, y no tengo una imperiosa necesidad de dormir bien esta noche, aunque, obviamente, sería conveniente. La tila quema, habrá que esperar. No hay que abordar nada antes de tiempo. Este simple vaso de tila bien me podría quemar la lengua para toda la semana. Y es solo un ejemplo. Hay que saber aprovechar las oportunidades, esperar pacientemente, y no precipitarse. Un poco de calma nunca es mala, incluso en situaciones desesperadas. Lo difícil es llegar a mantenerla.
La vida nos pondrá ante innumerosas situaciones diferentes. El reto de vivir es que no sabes que te espera más adelante, lo que hace que no podamos tener siempre la misma actitud ante las cosas. Evolucionamos a costa de lo que nosotros aprendemos, pero hemos sido nosotros mismos, los que con nuestra actitud, hemos hecho que ocurra lo que ocurra y que nos afecte como lo haga. Nunca importó lo que ellos hicieran. La vida es un punto de vista egoísta y necesario sobre nuestra persona, pues el objetivo es mejorar y darnos un motivo para estar ahí, cada día.
me encanta... como todo lo que escribes =)
ResponderEliminarNah, ya será menos. Es que ves lo que escribo con buenos ojos ^^
ResponderEliminarMuchas gracias Cristinilla (: