Sinceramente, pienso que nadie
jamás ha comprendido ni comprenderá la vida en su totalidad. Hay tantas
cosas... si ya nos es difícil centrarnos en unas cuantas, comprenderlas y saber
actuar no es sino objetivo inútil.
No sé cuando dar un paso hacia
delante, o hacia atrás. Si estarme quieto y esperar, embestir con decisión, o
entablar una retirada a tiempo. No hay segundas oportunidades en el juego de
vivir. Y por desgracia, no tengo la suficiente frialdad como para tomármelo
como el juego que, definitivamente, es.
No hay comentarios:
Publicar un comentario