Me gusta decir que Morfeo es un amigo de doble filo; si
quieres que te haga un favor, habrás de sufrir a cambio para él. O quizás no
para él. Pero eso no cambia mucho.
Al final, la gente se aparta sola. Bueno, sola no, pero no
es necesario moverlas. Es lo bueno de que no sean muebles. Ah, pero el coche de
delante sigue ahí... espera, ¿existe?
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