Atenerse a la realidad evoca todo tipo de problemas. Lidiar
con ellos puede verse como una opción, aunque sea oportunista. Yo he optado por
dejarlos para cuando soy, pero no estoy. Es un castigo, igual que una
necesidad. Lo importante es saberlo.
No soy quién para nadie. Solo soy para mí.
No me gusta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario