Camino con los dedos de los pies rojos, por la sangre que
cae de mi cara. Cabeza gacha, andar constante. Tomar la salida de emergencia no
es una opción. Salir corriendo lo es, con penosas consecuencias. La vida es
injusta; si te jode, no podrás hacer nada. Si quieres joderla, te lo devolverá.
Ella se reparte mano, con las cartas boca arriba. Jugarás como dicte.
No recuperarás las viejas glorias, aunque corras hacia
atrás. Como mucho, solo verás las gotas de sangre que han ido cayendo.
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