El aire no es sino humo, humo inoloro del que dependemos,
del que estamos mortalmente enganchados. Una adicción que llega hasta las
ideas. Una necesidad implacable, un pensamiento infinito, un alma indecible,
imparable. Un final no tan esperado, una evolución cuanto menos extraña, y un
simple punto. Una opción única.
Mi aire. Nuestro aire. Todos hemos de respirar más de una
cosa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario